Cómo atravesar el duelo en tiempos de coronavirus.

by Maria Fernanda Rey
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Mi nombre es Natalia, tengo 47 años y desde hace 3 me dedico a acompañar a las personas que están atravesando una enfermedad crónica o terminal y a su familia. Soy Tanatóloga, diplomada en duelo; Coach Ontológico Profesional y Mentora.

Hoy quiero referirme a la Tanatología, término que se desconoce y genera preguntas. La Tanatología es la disciplina que tiene como misión orientar a las personas en el entendimiento y aceptación de sus vivencias y las de su entorno familiar ante las pérdidas y la cercanía de la muerte. Es un acompañamiento emocional y espiritual tanto para el enfermo como para su entorno más cercano.

El Tanatólogo no reemplaza a un médico ni a cualquier ayuda psicológica que requiera el paciente o su familia; su rol es trabajar (junto a equipos interdisciplinarios si es requerido o por pedido particular) a través de la escucha, sin juzgar ni emitir opiniones personales, resguardando la intimidad de las personas bajo el secreto profesional que le confiere y teniendo en cuenta, en todo momento, el bienestar del doliente.

Cómo atravesar el duelo en tiempos de coronavirus.

En tiempos de Covid-19, la pandemia ha acentuado más la difícil tarea de despedir a nuestros seres queridos, ya sea que hayan fallecido por esta enfermedad, por otra o de manera repentina.

El duelo es un proceso muy doloroso dependiendo del vínculo que se tenga con el fallecido. En este camino hay que trabajar muchísimo porque es necesario diferencia a una persona en duelo de una persona en proceso de duelo; este último necesita compromiso y disposición para atravesar esta nueva etapa.

Quisiera decirles a las personas que están atravesando un duelo en esta situación excepcional que vive el mundo, que siento su pérdida. Tal vez, con este texto, intento acompañarlos. La pérdida de un ser querido necesita ser sostenida por abrazos cálidos, miradas compasivas y palabras de cariño; respetando los silencios que necesita el doliente.

El apoyo emocional recibido es fundamental en los primeros momentos de la pérdida. Esto es crucial ya que puede favorecer o dificultar el proceso de duelo que comienza.

Pueden estar atravesándote gran cantidad de emociones, como ser; tristeza profunda, culpa, rabia; puede ser que pienses que esto no está sucediendo y te sientas un espectador, podés sentirte incrédulo y en estado de confusión. Estas sensaciones acentúan tu cansancio psíquico y físico sumado al tiempo de cuidados que estamos viviendo.

Las circunstancias especiales de la muerte de un ser querido, atravesando esta época, traen confusión e irritan. Entonces aparece la culpa por no poder cuidarlo, acompañarlo en el último momento y tampoco despedirse como hubiera gustado.

Esta situación traumática genera en tu cuerpo y ánimo un sinfín de sensaciones como taquicardias, dolores de cabeza, cambios de humor, mareos y falta de concentración, pueden acercarte a un aumento en el consumo de alcohol, tabaco y drogas, además de otras cosas, pero por sobre todo provoca que te hagas muchas preguntas: ¿Por qué pasó? ¿Cómo no lo advertimos? ¿Habrá sufrido? ¿Por qué apareció este virus?

Comenzar un proceso de duelo.

Reconocer que las circunstancias actuales escapan al control de todos, tal vez mitigue las respuestas a tantas preguntas. Te invito a que no seas tan duro contigo mismo, no es necesario añadir más dolor al dolor que sientes.

El camino de la aceptación es doloroso, pero es a través de éste que el corazón encontrará el consuelo necesario para, con el tiempo, resignificar la pérdida.

Entiendo que al principio es difícil lograr ver o sentir lo que estoy diciendo, pero con la ayuda adecuada vas a poder dar esos primeros pasos que te habiliten a sanar y continuar viviendo.

Natalia Giselle Lange

Tanatóloga/Coach Ontológico Profesional

3476 – 521157

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